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Qué es la tasa de rebote (bounce rate) y cómo reducirla

Posted by David Sanz Frías on 05-mar-2015 14:37:51

Cuando se analizan las visitas a una página web, no sólo importa cuántas se producen, sino también, y es mucho más importante, el comportamiento de los usuarios una vez que han entrado en la página. De nada valen millones de visitas si éstas sólo permanecen unos pocos segundos. Dicho de otro modo, lo importante es que los que entran en la web lean el contenido y, si puede ser, cotilleen el resto de secciones, no sólo lo que han venido a buscar.

El porcentaje o tasa de rebote de una página web (bounce rate, en inglés) es la cantidad de visitantes que abandonan la web a los pocos segundos, sin visitar, claro, otras secciones de la página. La mayoría de herramientas de análisis de páginas web consideran que dicho "rebote" se produce si un usuario permanece menos de 30 segundos en la web.

Evidentemente, las marcas y los responsables de los contenidos de una web corporativa quieren que la tasa de rebote sea mínima, es decir, que todos los visitantes permanezcan mucho tiempo leyendo la información que hay en la página y que echen un vistazo al resto de secciones. ¿Cómo se logra esto?

Storytelling

Efectivamente, la ya famosa técnica del storytelling no sirve sólo para las redes sociales, sino que también puede ser de utilidad para disminuir la tasa de rebote de la web corporativa. A la gente le gustan las historias de interés humano. Si el visitante, al entrar en una web corporativa, encuentra, en vez de datos técnicos o información pura y dura, una historia interesante (ojo, una historia se puede contar con una fotografía o con una infografía) seguirá leyendo. Y, no sólo eso. Buscará historias parecidas en la misma web.

Ahora bien, no se debe forzar. Si el lector percibe que no existe honestidad en esa historia que se le ofrece, abandonará la página de inmediato. Cuenta una historia... si hay una historia que contar. Piensa en el contexto, en el significado y en que se convierta en algo útil para el lector.

Muestra tu personalidad

Detrás de un negocio, hay personas; detrás de una web, hay profesionales que crean y dan forma al contenido (y al continente, esto es, al diseño). No temas mostrar tu personalidad. Los usuarios aprecian mucho el trato humano. Encuentra tu voz personal y busca eso que nadie más puede ofrecer.

Publica datos de la empresa

El público aprecia cada vez más la transparencia de las empresas. Sólo tienes que elegir esos datos que te benefician, que te hacen quedar bien. Si tu empresa tiene un cierto recorrido, puedes mostrar los grandes hitos conseguidos a lo largo de los años o la cantidad de visitas que tiene la web. Si los salarios que pagas están por encima de la media, puedes contárselo a tu público, siempre que cuentes con el permiso de los empleados. Si eres una empresa preocupada por el medio ambiente, informa de la compañía de energía verde que has elegido para que sea tu proveedora.

Comparte lo que has aprendido

No importa si triunfas o fracasas: la experiencia de crear y gestionar una empresa, siempre enseña algo. Esta experiencia, no ya de negocio, sino de vida, puede resultar muy valiosa para tus visitantes. Cuéntasela. Quizá ellos la apliquen en otras facetas de su vida.

Otros artículos

Es una buena idea crear dos listas: una de los artículos que más gustan y otra con artículos relacionados. Fíate de tu público: seguramente los artículos con más visitas sean los que más interesen a los nuevos visitantes de tu web. Por otra parte, muchas personas quieren saber más sobre un tema en concreto. Ofréceles artículos relacionados para que amplíen la información, sean tuyos o de terceros.

Diseño

Quizá este apartado debería colocarse el primero de la lista. Muchos internautas abandonan la web sin leer una sola palabra. Rechazan el mal diseño: la agresividad visual o un exceso de información (demasiadas palabras, tipografías, colores...) que no invita a leer.

Por otra parte, es esencial ofrecer facilidad de uso y rapidez en la carga de la web. Nos hemos acostumbrado a no tener que esperar para acceder a ese contenido que estamos buscando. La paciencia no es una de las virtudes del internauta.

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